La rehabilitación de los refugiados y el desmantelamiento de los campamentos

 
Flash 90
 
La peculiaridad del problema de los refugiados palestinos 
La Guerra de Liberación de 1948 produjo cientos de miles de refugiados palestinos. Pasaron 60 años y hoy en día se trata de millones de refugiados de segunda y tercera generación. No debería ser así; desde 1948 han surgido en el mundo decenas de "problemas de refugiados", y millones de personas se han convertido en refugiados en Europa, África y Asia. Pero a pesar de que sus problemas surgieron posteriormente, ya no son refugiados: han recurrido a la ONU, a los países anfitriones o a su iniciativa propia, y se han convertido en ciudadanos corrientes. Al mismo tiempo, ningún refugiado palestino ha sido sustraído de la lista de refugiados, convirtiéndose en ciudadano de algun país del mundo; por el contrario, su número crece de año en año, y nuevas generaciones ingresan al círculo de pobreza, desesperación y odio.
 
La UNRWA y la perpetuación de la situación 
La principal causa de la no-rehabilitación de los refugiados durante todos estos años, es que su difícil situación está al servicio de las organizaciones terroristas palestinas. La OLP y la Autoridad Palestina se nutren de este problema. El mundo árabe ha adoptado esta misma actitud que ve la perpetuación de la condición de refugiados como un arma contra la legitimidad del Estado de Israel. También Israel, que temía que la mención del problema volviera a despertar el interrogante del "derecho al regreso", prefirió dejar a un lado el problema y no buscarle solución.
 
La historia de la UNRWA caracteriza la perpetuación del problema:
El tratamiento de los refugiados de todo el mundo se reparte entre dos agencias de la ONU: la ACNUR, una agencia general al servicio de los refugiados del mundo entero, y la UNRWA, una agencia especial para los refugiados palestinos de 1948. La diferencia entre ambas es muy simple: la primera, la agencia "común", aspira a rehabilitar a los refugiados y a integrarlos como ciudadanos en los países en que viven, o que están dispuestos a recibirlos.
 
A diferencia de ello, la UNRWA tiene prohibido rehabilitar a los refugiados de los que se ocupa y convertirlos en ciudadanos. Su función se limita al "mantenimiento" de los refugiados de 1948, preservando su condición de tales.
 
La UNRWA se encarga también del mantenimiento de los campamentos de refugiados. La mera existencia de los mismos 60 años después de la guerra que les diera origen es una vergüenza humanitaria y una grave amenaza a la seguridad y la paz en el Medio Oriente. Los campamentos son el caldo de cultivo del terrorismo; en ellos nace la motivación terrorista, allí se forman las células terroristas y allí encuentran escondite.
 
Una solución humanitaria al problema de los refugiados 
El fin del problema de los refugiados debe ser un componente básico de cualquier acuerdo. Israel debe hacer todo lo posible para finalmente encontrar una solución definitiva al problema de los refugiados de 1948, y exigir a la comunidad internacional que participe en ella. La solución debe empezar con la anulación de la UNRWA, que perpetúa la condición de los refugiados, y proseguir con la elaboración de un generoso plan de compensaciones para todos los refugiados palestinos, que tendrán la posibilidad de obtener la ciudadanía en diversos países receptores de inmigrantes, a fin de empezar una vida nueva. Cabe señalar que éste es el deseo de la mayor parte de los refugiados palestinos, tal como se comprueba en encuestas confiables realizadas en los últimos tiempos. La nueva realidad en el Medio Oriente convierte la solución al problema de los refugiados en un interés del mundo árabe.
Como parte del proceso de rehabilitación de los refugiados y de la paga de compensaciones, gradualmente se desmantelarán los campamentos de refugiados, lo que eliminará la amenaza que implican y el oprobio de su misma existencia.
 
¿Quién pagará? 
Miles de millones de dólares "fluyen" anualmente al conflicto israelo-palestino. Se trata de dinero norteamericano, derivado a la carrera armamentista en la región; de
ingentes sumas europeas, derivadas a cuentas bancarias de la Autoridad Palestina; y de grandes cantidades de dinero israelí invertido en la cerca, la desconexión y el "fortalecimiento" de Abu Mazen.
Los Estados Unidos, Europa e Israel, junto a los países árabes petroleros, pueden financiar directamente la rehabilitación plena y generosa de todos los refugiados de 1948. Dicha rehabilitación les permitirá integrarse en diferentes países, que se complacen en recibir inmigrantes que cuenten con suficientes recursos y con una base para iniciar una nueva vida plena de esperanzas.